Euskera
Inicio
 

Historia de los Hurones

Los hurones son otra mascota de moda desde hace años. En todos los que se pueden ver en el parque, la historia es parecida: alguien compra un cachorrito en una tienda para tenerlo en casa como mascota. El cachorrito es muy simpático, juguetón e incluso hasta puede parecer dócil.

En poco tiempo se hace más grande y van apareciendo los problemas de siempre: ensucia mucho, muerde, a veces incluso con bastante agresividad y además sus excrementos y secreciones huelen tan fuerte que el olor se extiende por toda la casa.

Ya no resulta un animal tan simpático. Y cuidar de él, que al principio parecía una tarea agradable, acaba por convertirse en una pesada obligación de la que nadie quiere hacerse cargo en casa.

A todo ello se suma el problema de las vacaciones: ¿qué hacer con el hurón durante ese tiempo?

La decisión final es, más tarde o más temprano, siempre la misma: “hay que deshacerse de la mascota”. Pero esto también se convierte en un problema porque no es fácil encontrar sitio para un animal adulto de estas características y que además, por lo general muerde bastante.

Y así han llegado todos los hurones al KARPIN.

Es importante recordar además, que no se deben liberar estos animales en el campo ya que se pueden hibridar con los turones, sus parientes salvajes, haciendo que estos últimos pierdan calidad genética.